La influencia de los medios en el pensamiento de las masas en un mundo ya globalizado

Por: José Cáceres.

Los medios de comunicación ejercen influencia en la opinión pública, la agenda programática o las editoriales están predeterminadas por un guion, y entonces es el guionista quien ostenta el poder de dirigir. Qué se informa y cómo se informa, son habilidades para formar una idea en la sociedad. Controlar a las masas, es una acción contradictoria ante el valor de la democracia, la política, y el progreso tecnológico. Pero, ya lo dijo Maquiavelo, la cuestión es el poder. Al parecer el mundo globalizado teje una tela de araña de un solo color, donde el embrujo novedoso de la tecnología ayuda al progreso de la sociedad, pero absorbe la libertad, produce un efecto cultural, y elimina la capacidad de generar crítica.

INTRODUCCIÓN

La información es necesaria para el desarrollo del día a día de la sociedad. El cómo somos informados no es un cuestionamiento común, y es en este trabajo donde queremos enfocar un análisis al respecto.

Los medios de comunicación no sólo transmiten o muestran la noticia, sino que también administran la información, seleccionan y finalmente la entregan a la ciudadanía.

La idea es establecer una agenda como un sentido de base comunicacional a la hora de hablar de opinión pública y política. Planteado el tema, se resume el diálogo y se hace notar lo que – se supone – sólo importa a la comunidad, al país. Sin embargo, hoy, esa comunidad a informar traspasa las fronteras, y la escena noticiosa internacional llega a los hogares, en donde por lo menos, los titulares repetitivos van generando una opinión.

Los avances tecnológicos y la globalización, llenan al mundo de información que se transmite a gran velocidad, y esa misma velocidad es la que hace casi espontaneo la homogeneidad en el pensamiento.

Tal inquietud provoca la siguiente pregunta. ¿influyen los medios de comunicación en la opinión pública y el pensamiento de la sociedad?

En razón de lo anterior, la hipótesis planteada en éste trabajo es que los medios de comunicación si influyen en el pensamiento, la opinión pública, y la cultura de la sociedad.

La originalidad del trabajo que continua, se da en el hecho de establecer un vínculo que relaciona el poder de las empresas trasnacionales y sus estructuras económicas; con los medios de comunicación, sus editoriales, y la información entregada a la comunidad nacional e internacional.

La investigación se torna importante al otorgar un sentido para abrir un debate que enfrentará la estructura del poder de los medios de comunicación, su relación con la política a nivel nacional e internacional, la identidad de los pueblos, y la influencia del efecto de la globalización en la cultura y el cambio de ésta en las sociedades.

Con todo, se invita a despejarnos del ruido contaminante de la voz de los medios de comunicación, y sumarnos a comprender que; esa información penetrante, no sólo está en la noticia que llega, sino también en el cine, en la publicidad, en la educación, y otras formas de amoldamiento o control.

El trabajo incorporará una revisión bibliográfica de autores que han escrito acerca de éste tema, una respuesta argumentada que se originará en relación a la pregunta planteada y a los antecedentes entregados por otros autores. Finalmente, aparecerá la conclusión respectiva.

Revisión Bibliográfica.

Para analizar la influencia de los medios de comunicación en la sociedad en lo que va de éste siglo, posicionaremos primero la actualidad misma a partir de la década de los noventas del siglo pasado, y la trasladaremos al inicio del presente siglo. Acortando el siglo XX como bien lo identificaba Hobsbawm en Historia del siglo XX  (Hobsbawm,1999). De esta forma nos situamos en la era de la globalización tecnológica-comunicacional, como lo argumenta Thomas Friedman en su libro El mundo es plano de 2006. Éste autor indica en su texto que la globalización llegaba aplanando el mundo como un todo recto, soportando esto en que la tecnología y el éxito comercial así lo han demostrado, y que es una realidad que nadie la puede negar (Friedman, 2006).

Desde la misma perspectiva Fukuyama nos hablaba del “fin de la historia”, donde realiza un análisis que dice relación con el triunfo de la democracia liberal, el mercado como eje principal de la sociedad, y los avances tecnológicos que harán más rápidas las comunicaciones; indicando a su vez que serán el soporte de las transacciones comerciales (Fukuyama, 1992)

Fukuyama en su ensayo de “el fin de la historia diez años después” que realiza a modo de explicación y defensa, sigue confirmando positivamente los cambios tecnológicos como un valor democrático. “Estos cambios dan autonomía a los individuos y son profundamente democratizadores en muchos niveles” (Fukuyama, 1999).

Ambos autores denotan los avances tecnológicos como un gran soporte para la globalización comercial. Observando en ésta, un desarrollo libre y democrático para la sociedad.

Otra es la visión de Robertson que describe a la globalización como una situación que produce una gran intervención ideológica, con el objetivo de influir en toda la esfera mundial; estableciéndose así, una comprensión homogénea de la realidad del mundo.  (Robertson, 2000).

Más allá del mercado y la velocidad del comercio en el mundo, la globalización aparece como una estructura fuerte, cuyo poder se adentra también en el desenvolvimiento social. La publicidad y los medios de comunicación siguen las directrices casi naturalmente de aquella estructura; produciéndose un cambio cultural en las sociedades más distantes, como si se tratara de la acción de una organización superior. Un imperio. Estás palabras son respaldadas en el análisis de Robertson cuando comenta:“Existe una visión intelectual popularizada del tema según la cual el mundo entero se hallaría inundado por la cultura occidental y, más en particular, por la cultura americana” (Robertson, 2000), y continúa ejemplificando la influencia cultural de los medios de comunicación argumentando que:

“no debemos olvidar que los mayores productores de “cultura global” que suelen señalarse -tales como los de Atlanta (CNN) y Los Ángeles (Hollywood)-   diseñan crecientemente sus productos hacia un mercado global diferenciado (y parcialmente construido por ellos)” (Robertson, 2000)

SI bien la tecnología se reconoce como un avance importante en el desarrollo de la humanidad, quizás sea necesario analizar en profundidad para qué se ocupa, cómo se ocupa, o de qué manera interfiere en el ser humano y a su vez, en la sociedad.

En la misma línea, el sociólogo y ensayista polaco Zygmunt Bauman, dice:“La televisión ha conquistado el mundo y a sus habitantes. Sin embargo, ¿cuál es el resultado de la invasión más exitosa de la historia?” (Bauman, 2013)

Para responder ésta pregunta el autor se enfoca en dos opciones. Una gran oportunidad para aprender y educarse, o una gran ventana totalizadora. Y con estas indicaciones de Bauman, uno puede inquietarse a cuestionar quienes manejan los medios, y en qué sentido usan la información. Qué tan real es lo que vemos, y qué tan verdad es lo que nos muestran o nos dicen. Pudiendo comprender así, que el ser humano es individualizado más aún por la tecnología, (poniendo un ejemplo actual) desaparece frente a un teléfono celular, entra en ese aparato, se enajena.

La televisión – comentaría Bauman – parece ser el espacio de la realidad, una incuestionable realidad.

“Dado que el sol brilla ininterrumpidamente para más de 2000 millones de televisores encendidos, el mundo que se ve es el mundo como se ve en la TV. No tiene mucho sentido preguntarse si lo que uno ve en televisión es la verdad, o sólo una mentira” (Bauman, 2013)

Siguiendo en la posición del manejo social producido por los medios de comunicación, Eric Hobsbawm, sostiene que el desarrollo del capitalismo y la universalización de su sistema económico, va produciendo un sujeto social uniforme. El historiador en su libro póstumo Un tiempo de rupturas, sociedad y cultura en el siglo XX. Se refiere a la sociedad del último periodo del siglo pasado, y a la de la primera década del siglo XXI, como a la era de sociedad de consumo, donde el sistema de consumo al igual que los medios de comunicación de masas, “son un motor muy poderoso de socialización político-ideológica y homogeneización”(Hobsbawm, 2013)

Los medios, la influencia cultural y la agenda de control.

La influencia cultural de los medios de comunicación, que antes se analizaba basándose en autores como Robertson, Bauman y Hobsbawm. Contraria a la visión de la globalización como soporte democrático de los medios a través de la tecnología, argumentada por Friedman y Fukuyama; es explicada también por el politólogo norteamericano Harold Lasswell, que citado por Flavia Freidenberg; relaciona los medios de comunicación de masas con la sociedad, desarrollando entre otros puntos la transmisión de la herencia cultural:

Otra función básica de los medios es la educativa. Esto es, la transmisión de la cultura de generación en generación, hacia otros grupos sociales y hacia fuera de las fronteras. Los medios de comunicación no sólo informan a la comunidad e interpretan el significado de la noticia, sino que transmiten información sobre la sociedad misma, su historia como unidad social, sus errores, sus aciertos, sus normas y valores” (Lasswell. Citado por Freidenberg, 2004).

Los dictados de los medios de comunicación masivos se van incorporando en los sujetos hasta formar en ellos una opinión, la opinión pública.

En el sentido de poner algo como centro de atención – dice McCombs-, los medios de comunicación poseen un papel importantísimo e influyente (McCombs, 2006), estableciendo estratégicamente una agenda, una elección de que informar y como informar. Ya sea en la información nacional, o la que llega desde otras partes del mundo.

En 1972, McCombs y Shaw, acuñaron el término agenda setting. Refiriéndose por medio de ésta expresión, al poder que ostentan los medios de comunicación de masas para dirigir la atención de la opinión pública hacia diferentes temas específicos, disminuyendo la importancia a aquéllos que se presentan como los más sobresalientes o de cierto nivel de importancia (McCombs y Shaw. Citado por Rubio Ferreres, 2009).

Desarrollo

Los medios de información masivos en general.

Los países parecen derrumbar sus fronteras, los mercados y el sistema financiero se han unido en todo el mundo, y las comunicaciones también han sido parte de este proceso.

Los autores antes citados, toman posición a favor y en contra de lo que ha ido sucediendo, destacando para ello el papel de la tecnología y los medios de comunicación en todo el proceso. Entonces, ante la pregunta: ¿influyen los medios de comunicación en la opinión pública y el pensamiento de la sociedad? -. Robertson, Bauman, y Hobsbawm; responden con un sí, que es respaldado por medio de los profundos análisis que efectúan cada uno de ellos, en tanto la cuestión de influencia y hegemonía que producen los medios ante las masas.

Lo que finalmente aparece como opinión, es el resultado de un proceso de influencia social que crea un modelo que es construido por los medios de información. Una opinión no aparece por casualidad, sino que existe previa influencia. Es decir, es lo que resulta de un proceso de formación, se va creando una idea, una forma de pensar, aunque sea fugas.

Las imágenes nos muestran una universalidad de situaciones que escapan de nuestra propia realidad, y nos hacemos parte de un mundo ajeno, de una realidad virtual.

Democracia y propiedad de los medios de comunicación.

En el sentido de la democracia, la libertad, y la globalización de los medios de comunicación, es necesario un análisis y cuestionamiento en razón de esa llamada libertad, o que libertad es la que mueve a los medios de comunicación. Pues, se debe considerar la existencia y propiedad de quienes manejan los medios de comunicación, y como se mantienen estos en un sistema de venta y consumo. La información que se entrega e incluso lo que se publicita, es la que debe estar de moda. Así, parece ser que se va estableciendo una influencia lenta y periódica, hasta cambiar conceptos, y el comportamiento cultural en las sociedades. Creando finalmente paradigmas que se incorporan al sujeto social, y aparecen extrañamente de forma natural en la opinión pública como si fuera una sola forma de pensar, expresada en una sola voz.

Si las editoriales establecen una agenda, y los medios de comunicación pertenecen a grandes consorcios económicos, la libertad de comunicar queda condicionada a ese ente económico. La noticia que se entregará es la que convine informar.

La tecnología democrática.

Internet como medio de comunicación masivo y popular puede tornarse democrático en el sentido de que la información llega a muchos lugares y prácticamente a la velocidad de la luz. Pero podemos preguntarnos, ¿qué es lo que más se busca en internet?, o ¿qué información es la que más se distribuye en la red? En tal realidad se puede deducir que las personas que acceden a internet, ya viene determinados a que información buscar por los otros medios de información.

Conclusión

En el estudio realizado, se observa con claridad como los medios de comunicación influyen en la opinión, el pensamiento y las decisiones del individuo, y en éste como sujeto social. Es decir, en la sociedad.

El accionar de los medios de comunicación en el direccionamiento y ordenamiento de las ideas en la opinión pública, es el núcleo o la fórmula secreta de un poder superior que mueve los invisibles hilos de los procedimientos futuros del ser humano, pudiendo en ello, adormecer o exacerbar el actuar de la sociedad.

El ser humano circula en la manejada libertad de un verde bosque que tiene marcado los caminos, no logrando ver esas demarcaciones, ni tampoco el bosque con los árboles de publicidad que entregan una felicidad momentánea y virtual, de cosas que muchas veces no son necesarias, modelando el actuar de cada sujeto.

Al parecer, a la estructura y súper-estructura del sistema social que alguna vez analizó Marx, y después Gramsci; se le ha superpuesto una mayor y más poderosa, El sistema Financiero Transnacional. La globalización de las comunicaciones viene estructuralmente determinada y dependiente de la globalización de las empresas industrializadas y el sistema financiero, que, abordando todo el mundo, llaman globalización al imperialismo del sistema capitalista a nivel mundial.

Es ésta globalización dirigida por un poder superior, una sobre-súper-estructura, la que ordena autoritariamente (como si fuera una causalidad natural) a la súper-estructura y a la estructura, la que en éstas condiciones manejan a los medios de comunicación de masas, utilizándolos como un tentáculo más de toda la edificación estructural para el control de la sociedad.

La hegemonía cultural hoy aparece universalmente en los medios de comunicación, en su agenda setting, en sus líneas editoriales, en cómo se transmite la información, en la tecnología cuando estamos virtualmente conectados – pero realmente desaparecidos del mundo. En lo que vemos, y en lo que escuchamos. Las informaciones políticas tanto locales como internacionales que se nos aparecen, nos crean un pensamiento de lo bueno y lo malo, sin tener mucho tiempo para el análisis. Donde lo bueno es lo aceptado, lo normal; que trae consigo la visualización de un mundo único, y homogéneo. Lo malo es lo que no debemos aceptar, y merece un rechazo. Así aparecemos muchas veces expresando obligadas opiniones, que no nacen de una verdad completa.

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Nota: Este articulo fue publicado en el Diario Clarín el 30 de agosto de 2017.