Chomsky y la recuperación del antiimperialismo

Por:  Juan Pablo Cárdenas – Clarín

Entre las lecturas del verano me ha sorprendido el reciente y lúcido libro del destacado intelectual estadounidense Noam Chomsky. ¿Quién domina el mundo? lleva por título esta obra en que se refiere paso a paso la nefasta acción de los gobiernos de su país para imponer en todos los continentes su hegemonía, derrocar gobiernos legítimamente constituidos, apoderarse de los recursos naturales de las naciones e imponer su política terrorista.

Notable resulta que sea un norteamericano el que hace tan descarnado análisis del imperialismo ejercido por su país especialmente después de las dos guerras mundiales y en el que Chile, como tantos otros países del mundo, tuvieron que sufrir su agresión. Los datos que entrega Chomsky parecen irrefutables y se constituyen acaso en el mejor prontuario de los obrado por todos los ocupantes de la Casa Blanca, incluido el último presidente afroamericano, respecto del quien el mundo se hizo muchas expectativas y hasta se le otorgara al inicio de su gobierno el Premio Nobel de la Paz. Aunque después emprendiera los mismos horrores de sus antecesores, causando la muerte de cientos de miles de afganos, iraquíes, sirios, palestinos y otros a consecuencia de sus invasiones, bombardeos y campos de tortura y exterminio.

A pesar de los malos augurios de la actual administración de Donald Trump, a éste no le va a ser tan difícil acentuar el bochornoso desempeño de Obama a nivel mundial, dejando otra vez consolidado que la CIA y el Departamento de Estado nunca se han propuesto propiciar y defender en el mundo los valores republicanos y democráticos que proclaman sus gobernantes para justificar sus continuos crímenes en el sudeste asiático, en el África o en nuestra América Latina.

La diferencia podría radicar ahora en la desfachatez del Magnate al reconocer que será objetivo de su administración la defensa de los intereses de este país y no los supuestos e hipócritas valores expresados desde el propio John Kennedy al ex mandatario negro, a fin de imponer sus correspondientes, sucios y criminales atentados a la Carta Universal de los Derechos Humanos, como a las múltiples resoluciones de las Naciones Unidas. Reveladora resulta la deslealtad manifestada, incluso, por los Estados Unidos hacia sus socios mundiales del Primer Mundo, lo que hoy tiene en crisis a la OTAN y a otras múltiples instituciones multinacionales que equivocadamente aceptaron el liderazgo del peor y más cruel imperialismo en la historia de la humanidad, según este certero diagnóstico de este profesor emérito de la más prestigiosa entidad académica del estado de Massachusetts.

Pero lo más vergonzoso que se desprende del libro de Chomnsky es el papel desempeñado por socialdemócratas y otros múltiples referentes progresistas que, a partir del desmoronamiento de la Unión Soviética, se han rendido a la realidad del mundo unipolar y entrado en complicidad con Estados Unidos, después de haber vociferado contra el imperialismo y proclamado el principio de la “no injerencia en los asuntos internos de cada país”. Por la forma en que éstos se deslindaron de Cuba y de dieron la espalda a los movimientos de liberación, accediendo desde sus gobiernos a sellar alianzas económicas y políticas con la Casa Blanca, abriendo las fronteras de sus países a la más inicua invasión de capitales provenientes de esta potencia. Cual es el caso de nuestros propios gobiernos de la posdictadura, al brindarle a las empresas foráneas el control y soberanía de nuestro cobre y recursos naturales.

————–

Nota. este articulo fue publicado en el Diario Público, España el 23 de Febrero de 2017.