El trabajo parcial forzoso camufla la tasa de paro

Por: Ctxt.

El Banco de España sugiere que el desempleo aumentaría hasta casi el 30% si se incluyera a los trabajadores a tiempo parcial que desearían trabajar más horas en la definición oficial.

Cada vez son más los trabajadores que se ven obligados a trabajar con contratos parciales aun estando dispuestos a hacerlo a jornada completa. Así se desprende el Estudio Medidas Alternativas de desempleo para la economía española del Banco de España en el que se establece la categoría de “subempleo estructural” para referirse a los “trabajadores a tiempo parcial que desearían trabajar más horas [involuntarios]”. Según el regulador, la tasa de paro se incrementaría hasta casi el 30% si en la definición oficial se incluyera a estas personas. De acuerdo con la definición oficial, la tasa de paro se situó a finales de 2016 en el 18,6%.

Del informe se desprende que las sucesivas reformas laborales, lejos de favorecer unas condiciones para mejorar la calidad del empleo, han propiciado la situación inversa. Antes de la crisis la posibilidad de pasar de un empleo a tiempo completo era superior entre aquellos con contrato a tiempo parcial involuntario. “Todo parece indicar que el reciente incremento de trabajadores con contrato a tiempo parcial involuntario tiene un componente estructural que no parece estar revirtiendo con la recuperación”, señala.

A partir de 2008 se incrementan notablemente las entradas al empleo a tiempo parcial involuntario no solo desde una situación previa de paro, sino también desde una situación previa de empleo a tiempo completo, sugiriendo que, con la llegada de la crisis, las empresas redujeron su demanda de trabajo y una cierta mayor proporción de los puestos de trabajo pasaron a ser a tiempo parcial, a pesar de que quienes los ocupan deseaban trabajar más horas.

Lo peor es que, tras la denominada por el Gobierno recuperación económica, no hay síntomas de que la tendencia vaya a revertirse y el responsable, según el Banco de España, son las reformas laborales. En concreto, el estudio se refiere a la posibilidad que introdujo la reforma de 2012 de hacer horas extraordinarias en los contratos a tiempo parcial y al Real Decreto Ley 16/2013 que incorporó la flexibilidad adicional en el uso de estos contratos por parte de las empresas “fomentando así la demanda de este tipo de empleos”.

El empleo parcial ha sido uno de los sostenes de la contratación en los últimos años, sobre todo en la primera fase de la recuperación. El porcentaje de trabajadores con este tipo de jornada ha pasado del 14% en 2012 al 15,6% en el inicio de este año, aunque si se compara con el comienzo de la crisis en 2008 el incremento es de casi cuatro puntos -del 11,8% al 15,6%-, según el INE. En números absolutos, el mercado de trabajo español ha ganado en estos diez años 450.000 trabajadores a media jornada, mientras que ha perdido 2,6 millones de puestos de trabajo a jornada completa.

Y no es la única mala noticia. En el campo de la remuneración, según la última encuesta de estructura salarial del INE, en 2015 el salario medio anual en la jornada a tiempo parcial fue un 56,4% inferior al salario medio total (un 50,9% menor en el caso de las mujeres y un 59,5% en el de los hombres). Salarios por tipo de jornada. Este mismo año, la ganancia media anual a tiempo completo creció un 0,3% y la de tiempo parcial aumentó un 2,8%.

Estas comparaciones, aunque son válidas desde el punto de vista de los ingresos de los trabajadores, no resultan pertinentes si comparamos salarios como “precio de la mano de obra” puesto que los salarios a tiempo completo corresponden a más horas de trabajo que los de tiempo parcial. Por este motivo, la ganancia por hora se convierte en la variable relevante. La ganancia por hora de los trabajadores a tiempo parcial fue inferior a la ganancia media por hora, tanto para el total de los trabajadores como para cada sexo. En el caso de las mujeres, llegó a ser un 32,2% más baja. La ganancia por hora de los hombres a tiempo completo estuvo un 9,3% por encima de la media, mientras que la de las mujeres fue un 1,3% inferior a la media.

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Nota: Este articulo fue publicado en el Diario Público de España el 28 de junio de 2017.