La lucha entre los mapuches y el gran capital

Por: Lucía Barrios.

ANÁLISIS. EL CONTEXTO POLÍTICO DETRÁS DEL CASO SANTIAGO MALDONADO.

El tema sobre la desaparición de Santiago Maldonado y el descubrimiento de su cuerpo se ha puesto en los titulares desde agosto. Pero… ¿cuál es el contexto social y político que explicaría el desenlace de este hecho puntual?

Muchos afirman que este asunto es un ejemplo público de lo que significa la problemática indígena en Argentina o en otras partes del continente. “Es un hecho que está mostrando una historia de conflicto entre los mapuches y el gobierno. Claramente tiene que ver con un interés privado”, declaró a LA REPÚBLICA el presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio, José Bayardi.

Según sus palabras, cuando hay intereses económicos sobre un territorio donde están asentados los pueblos originarios, el Estado lleva adelante medidas represivas en función de los intereses del gran capital.

“Estas disputas no son nuevas, pero se han masificado e intensificado durante los últimos años. Para comprender la dinámica de este conflicto, hay que intentar captar la superposición de dos lógicas complementarias: la concentración de la propiedad en torno a una economía extractivista, que cada vez más se desplaza hacia las fuentes de energía, y la tentativa de encuadrar como terrorista toda resistencia a la expropiación de territorios”, declaró Diego Sztulwark, investigador-activista argentino, a “eldiario.es”.

Cabe mencionar que la población indígena en América Latina fue sistemáticamente excluida desde la época de la colonización y se realizaron campañas militares para exterminarla. Incluso el Estado argentino no reconocía la personería jurídica de dichos pueblos durante el S XIX y parte del S XX. Al despojarlos de sus tierras, se los condenó a situaciones de extrema pobreza y a otras formas de exclusión social.

Las comunidades mapuches han reivindicado la propiedad ancestral tanto en Argentina como en Chile. A pesar de que algunas propuestas llegaron a tener éxito en Argentina, los reclamos en Chubut, lugar donde sucedió la desaparición de Santiago Maldonado, no han contado con el mismo reconocimiento. Incluso los reclamos de los mapuches en ese lugar fueron contra las propiedades rurales del Grupo Benetton, que tiene en su esfera de poder a más de 900.000 hectáreas en Argentina, un tercio de las cuales están ubicadas en Chubut.

Según datos de Amnistía Internacional, hay cerca de 225 conflictos con las comunidades indígenas en Argentina y la mayoría de ellos son por cuestiones territoriales entre las que se destacan la expansión de la frontera agrícola, el incremento de las inversiones de extracción de recursos naturales y la venta de tierras a extranjeros. A modo de ejemplo, en 2003 había 12 millones de hectáreas de soja transgénica y actualmente hay cerca de 22 millones. Además, en 2000 existían 40 emprendimientos mineros en Argentina mientras que ahora hay más de 800.

“La conflictividad con los pueblos indígenas se ha ido incrementando. Primero por la falta de implementación de la Ley 26.160 (que impide realizar desalojos hasta que se realice un relevamiento). Los gobernadores les dan las tierras que les corresponden a los indígenas a privados o las destinan a extracción de recursos. Lamentablemente, la única manera que tienen las comunidades para que les reconozcan las tierras es con cortes de rutas y eso genera una situación de criminalización muy grande”, explicó a “Correo de los Viernes” Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.

A dos días de las elecciones, termina apareciendo un cuerpo”

Bayardi mencionó que la desaparición de Santiago Maldonado sucede en un contexto particular. Se produce el primero de agosto de este año y se entiende que fue víctima de una desaparición forzada en el marco de una protesta realizada por la comunidad mapuche “Pu Lof en Resistencia de Cushamen”.

“La respuesta del gobierno en aquel momento fue enviar a Gendarmería al lugar donde se planificaba la movilización. En ese proceso de represión, se determina que Santiago Maldonado estuvo en la reivindicación. Días después de la movilización desaparece”, agregó Bayardi.

Según lo que atestiguan los diferentes medios argentinos, la represión fue llevada adelante por Gendarmería Nacional, que depende directamente del Ministerio de Seguridad. Cabe mencionar que el presidente de Argentina, Mauricio Macri, en conjunto con otros altos funcionarios del gobierno nacional, fueron denunciados por la “Liga Argentina por los Derechos del Hombre”.

“Las explicaciones del gobierno son cuestionadas por parte de la sociedad. La represión fue la respuesta que tuvo el gobierno de Macri a demandas sociales que no son de ahora, sino que vienen desde hace mucho tiempo atrás”, agregó Bayardi.

“A pesar de una extraordinaria movilización social, el gobierno ha hecho todo lo posible para confundir y evitar que las cosas se esclarezcan. La reacción del Poder Ejecutivo y de una impresionante mayoría de los medios de comunicación fue desconcertante. En lugar de investigar a la Gendarmería y al poder político, actuaron como si Santiago Maldonado se hubiese extraviado. Lo buscaron en provincias lejanas e incluso en Chile. ¡Luego afirmaron que había sido asesinado por un mapuche!”, declaró Sztulwark a “eldiario.es”.

“El elemento que tendríamos que tener en cuenta en esta situación es que estamos a dos días de las elecciones en Argentina y termina apareciendo el cuerpo. Tendría que hacerse un análisis en profundidad de cómo se da la aparición del cuerpo en un lugar donde se habían realizado tres búsquedas anteriores. Vuelvo a repetir, sigo esto por los medios de comunicación. Pero llama la atención lo que pueda estar en juego en este tema, si la aparición del cadáver fue producto del azar o un hecho deliberado en un escenario político interno de la República Argentina”, declaró Bayardi.

El exterminio mediático

Bayardi recordó que Uruguay también tuvo una situación similar a la que vive y vivió el continente a pesar de que los uruguayos no lo recuerden. “También tuvimos esta situación. En Uruguay no tenemos esa situación ahora, porque hubo una política de exterminio realizada por Rivera. Por tanto, no escapamos de la realidad que vive y vivió todo el continente”.

Mencionó que a pesar de que el exterminio se sigue realizando con las armas, el principal ataque sucede en otros contextos: los medios de comunicación. “Hoy no habría mucho espacio para las dimensiones de los exterminios que existieron en el S XIX. Pero se hace por medio de la deslegitimación mediática. El Estado se niega a tener una política dirigida a integrar a los diferentes intereses”.

Por su parte, Sztulwark dijo que la violencia del Estado se produce con una “estética de la crueldad”, en donde se destruye la empatía y la sensibilidad hacia el otro diferente, en este caso, hacia la comunidad mapuche.

“La aplicación de esta violencia represiva forma parte de la producción de una cierta normalidad –esto es, un sinceramiento cínico de las jerarquías y desigualdades-. Se trata de una violencia ejercida en nombre de la paz que tiende a construir toda anomalía bajo el horizonte del terrorismo. La consigna parece ser de amigabilidad para quienes viven dentro de la norma y acción represiva para quien se atreva a no cuajar en el orden”.

Frase

“El elemento que tendríamos que tener en cuenta es que estamos a dos días de las elecciones en Argentina”.

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Nota: Este articulo fue publicado en el Diario República el 24 de octubre de 2017.