Un “Mazazo” sobre el candidato de la derecha: “El problema de Piñera es que mira a toda la sociedad como producto del dinero que tiene”

Por. Macarena Segovia.

El Premio Nacional de Ciencias Exactas tiene una de las lenguas más afiladas y asertivas del mundo científico e intelectual. Hace unos días no dudó en llamar al ex Presidente Piñera “bruto” y, si bien hoy asume que no fue el término más apropiado, explica que el ex Mandatario está tan equivocado como muchos otros políticos que imponen una figura exitista, calculadora y economicista de la sociedad.

Una verdadera batahola en redes sociales despertó la frase del astrónomo y Premio Nacional de Ciencias, José María Maza, en la que aseguró, al referirse a Sebastián Piñera, que no se explicaba cómo “alguien que fue Presidente puede ser tan bruto”. Sus palabras le trajeron más de un reproche de su círculo cercano y algunos de sus amigos lo llamaron diciéndole: “Pero, José, ¿cómo dijiste eso?”.

“Creo que en la entrevista me mordí la cola, porque usé una palabra que no fue la apropiada. Tratar de bruto al ex Presidente Piñera. Yo quise decir simplemente que estoy en desacuerdo con la mirada de él, creo que él se equivoca y es mi punto de vista (…). Espero que los partidarios de Piñera no me tiren piedras por haberlo tratado de bruto”, señala el reconocido científico, que tampoco ha tenido tapujos en criticar el sistema educativo chileno y también el desarrollo del país, viciado por una mirada economicista de la vida.

-Más allá del término, ¿tiene la percepción de que los políticos chilenos son en general brutos?
-No, la verdad es que el titular de la entrevista que le di a América Economía es un poco tramposo, porque lo que quise decir es que el ex Presidente Piñera parece que ve todo el desarrollo de la sociedad, del país y de la gente que vive en ella, como simplemente producto del dinero que tiene. Y yo creo que el dinero que uno tiene le sirve para hacer ciertas cosas, pero la cultura y la educación no se la da el dinero.

La visión del ex Presidente Piñera es muy simplista, fíjese que decir que vamos a ser como Grecia, cuando es un país que tiene historia, que nosotros somos sus herederos. Nosotros somos hijos de los griegos a través de los romanos, que se nutrieron a nivel intelectual de los griegos, y nosotros nos nutrimos como mundo occidental de los romanos. Fue bastante poco afortunado decir que el ex Presidente era bruto, siendo que simplemente se equivoca radicalmente al pensar todo en torno al dinero. Porque Chile puede llegar a tener más dinero que Suiza, pero nunca va a llegar a ser un país educado como Suiza, con gran desarrollo, porque tiene gente muy bien preparada.

-Esta visión economicista del Sebastián Piñera, ¿no es algo transversal en la sociedad chilena, esa mirada marcada por el exitismo?
-Creo que la sociedad chilena está dominada por una visión de los economistas, que todo tiene que ser expresado en una planilla de Excel, en dólares o en euros. Yo creo que la vida, la cultura, el bienestar, la calidad de vida no tiene que ver necesariamente con el dinero. La problemática de Chile es mejorar la educación con más prioridad que simplemente unos pesos más. Y no es solamente el ex Presidente Piñera, son muchos.

-¿Es una mirada en el mundo político a nivel transversal?
-Sin duda, ponerse metas que se puedan medir en un número parece ser muy adecuado, entonces yo creo que todos los partidos políticos, de derecha, de centro, de izquierda, han caído en el juego de medir la calidad de vida a través de un número. En la entrevista hago burla al ex ministro Bitar, que propone enseñar chino mandarín, pero durante el fin de semana estuve en distintas zonas del sur y no me imagino que la calidad de vida de las personas en Paillaco, por ejemplo, vaya a cambiar si ellos hablan chino mandarín.

“Los políticos viven en una burbuja, donde conversan entre ellos, aprueban sus propias propuestas y donde la mayoría de los miembros del Parlamento tiene la obsesión de ser reelecto una y otra vez. Hay diputados que llevan siete periodos, 28 años como diputados, en el carné les sale ‘profesión: diputado’. Yo encuentro que es una vergüenza, no tienen pudor, y en las elecciones que vienen todo es cómo los van a poner en la lista para ser reelectos”.

El ex ministro Bitar estaba pensándolo como empresario para hacer negocios con China. Pero no creo que los señores y señoras que conocí en Paillaco y en La Unión sepan ni dónde queda China. La calidad de vida en La Unión no depende de que hablen o no hablen chino mandarín. Me parece un irresponsabilidad que un ex ministro de Educación piense el desarrollo del país en términos de hacer negocios con China. Siempre la misma cuestión, hacer negocios con, ganar dinero con, tener más dinero para… Entonces, yo soy un enamorado de la educación, de la cultura, porque yo soy científico.

-¿Existe una desconexión entre quienes tienen el poder en el mundo económico y político con la realidad, con lo que le pasa a la gente en el día a día?
-Creo que sí y son innumerables los ejemplos. Yo, con esta manera mía de hablarle de astronomía a quien quiera escucharme, he recorrido muchos lugares y aquí cerca de Santiago, en un lugar que se llama Montenegro, hay 30 mil cerdos para la parte norte y la calidad de vida es insoportable y hay 700 niños que se están educando en medio de una hediondez y en un colegio muy carenciado y yo me pregunto: ¿de qué nos sirve el Alto Las Condes, los grandes edificios del Centro de Santiago, si a 50 kilómetros les estamos dando una educación miserable a los niños, que son el futuro del país? Yo creo que los políticos no tienen idea dónde queda Montenegro, Santa Matilde, esos lugares de muy pocos recursos, pero en los que hay niños muy inteligentes.

Los políticos viven en una burbuja, donde conversan entre ellos, aprueban sus propias propuestas y donde la mayoría de los miembros del Parlamento tiene la obsesión de ser reelecto una y otra vez. Hay diputados que llevan siete periodos, 28 años como diputados, en el carné les sale ‘profesión: diputado’. Yo encuentro que es una vergüenza, no tienen pudor, y en las elecciones que vienen todo es cómo los van a poner en la lista para ser reelectos.

-¿Hay esperanza en el nuevo panorama político que se está configurando, por ejemplo, tener una nueva centralidad?
-Si fuera político, te diría que tengo una respuesta, pero, como no soy político, te diría que la Virgen del Carmen podría ver cómo se soluciona.

Ciencia revolucionaria

-Su trabajo, además de desarrollar el área de la astronomía, también se ha centrado en hacer llegar las ciencias a regiones, a escuelas rurales, espacios donde no es tan fácil el acceso a la cultura, ¿hay interés de la gente, de los niños en las escuelas, por conocer sobre ciencia?
-Hace unos días di una charla en el Colegio Alemán en Valdivia, ahí en el auditorio había como 200 niños y presenté mi libro Polvo de estrellas, y estaban todos muy interesados. El problema es que hay ciertas verdades preestablecidas de que la ciencia aburre. Yo he hablado con gente de la tele, para hacer programas sobre ciencia, y me dicen que no tiene rating y a nadie le interesa. Eso es mentira, incluso el libro que yo acabo de publicar va en su cuarta edición en dos meses.

-Usted ha mencionado que la astronomía es revolucionaria, ¿será por eso que hay una resistencia a ampliar las ciencias, a abrir un poco las mentes?
-Mira, no me quiero meter, ni competir con Jorge Baradit hablando de la verdadera historia chilena, pero Chile en el siglo XIX fue un analfabeto por decisión de todos los dirigentes del país. Desde Bernardo O’Higgins para adelante, no les molestó que el 80% de los chilenos no supiéramos escribir y, en el siglo XX, se les incluyó hasta sexto básico, pero no se les enseñó mucho. Porque a la estructura económica del país no le interesa que el hijo del huaso de Colchagua sea ingeniero. El hijo del huaso de Colchagua tiene que ser otro huasito. Deberíamos darles todas las oportunidades a los niños, si un padre analfabeto tiene como cinco chiquillos y esos cinco chiquillos van a la escuela, en esa escuela le tienen que enseñar a leer y a escribir, la belleza de la música, de una obra de arte, la belleza de pensar.

-Entre los intentos que ha habido en los últimos años de fortalecer la educación pública, ¿se ve un camino hacia una educación plena o las políticas públicas van avanzando a estructuras más cerradas?
-Yo creo –no me quiero seguir metiendo en las patas de los caballos– que, ante la Reforma Educacional que ha impulsado la Presidenta, la gran resistencia es que no quieren que todos los niños se mezclen. Entonces, los tienen en colegios privados que permiten seleccionar. Así, los que manejan el carro no quieren estos cambios que ha planteado la Presidenta. Yo creo que algunos puntos están equivocados, en el sentido que yo le hubiera puesto el foco en la calidad de la educación, que es fundamental; sin calidad, aunque sea gratuita, te la regalen y te la vayan a dejar a la casa, no sirve de nada. Lo que tenemos que hacer es mejorar radicalmente la calidad en la educación, si hasta los colegios particulares educan bastante mal. Pero hay mucha resistencia, los padres que pueden pagar lo que quieren, les importa, es con quiénes se van a juntar sus hijos. Somos un país clasista y muy selectivo.

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Nota: Esta noticia fue publicada en el Diario El Mostrado de Chile el 6 de junio de 2017.